PASTAS SENCILLAS (salen unas 50)

ROCAS DE COCO
Se procede igual que para las pastas anteriores, variando únicamente la cantidad de coco. Se ponen 300
gr. Se hacen unos montones de masa más altos y con un tenedor de postre mojado en agua fría se les da antes de meterlos en el horno una bonita forma.

.—PASTAS SENCILLAS (salen unas 50)
3 huevos,
200 gr. de azúcar,
250 gr. de harina fina,
un poco de mantequilla para untar la chapa del horno,
un pellizco de vainilla.
Se baten bien los 3 huevos con el azúcar y se les añade, de dos en dos cucharadas, la harina y la vainilla.
Se unta con mantequilla la chapa del horno y con una cuchara de las de café se hacen montoncitos de masa bastante separados unos de otros, para que al ensancharse no se toquen.
Se ponen a fuego mediano, y cuando las pastas están doradas se retiran en seguida (en caliente) de la chapa con un cuchillo de punta redonda. Se dejan enfriar para servir o para guardar en una lata un par de días si se quiere.

.—PASTAS CON NATA DE LA LECHE (salen unas 30)
Se procede exactamente igual que para la receta del bizcocho de nata (receta 962), poniendo sólo un huevo y sustituyendo la cáscara de limón por vainilla en polvo. Una vez hecha la masa, se unta una chapa de horno con un poco de mantequilla y se espolvorea con un poco de harina. Con una cuchara de las de café se ponen montoncitos alejados unos de otros (pues esta masa se extiende bastante) y se meten a horno
mediano hasta que estén doraditas.
Se retiran con la punta de un cuchillo y se ponen extendidas hasta que se enfríen.

.—SABLÉS DE ALMENDRAS (salen unos 35)
200 gr. de mantequilla,
150 gr. de azúcar,
1 huevo,
300 gr. de harina,
65 gr. de almendras picadas,
una churrera con dibujo plano por un lado y ondulado por arriba.
Se ablanda un poco la mantequilla y se mezcla con el azúcar con una cuchara de madera; se le añade el huevo y después la harina y las almendras. Se mezcla todo junto, procurando no revolver la masa más que lo indispensable.
Se mete esta masa en veces en la churrera y se extiende sobre un mármol, cortando los carriles así formados en trozos de 4 cm. Se colocan con cuidado, ayudándose con un cuchillo de punta redonda, sobre la chapa del horno.
Se meten a homo mediano, y cuando tienen un bonito color dorado se retiran y se dejan enfriar. Se pueden guardar varios días en una caja de metal.